Laos fue un país que nunca imaginé que alguna vez iba a visitar. Sabía poco de él y de hecho, hasta el momento que caminé por sus calles y caminos supe poco de él. Pero me fascinó. Fue realmente una experiencia que duró poco en medio de un gran viaje (apenas 5 días estuve). Pero fue un viaje no solo en lo geográfico, sino también en el tiempo. Laos es el sudeste asiático hace largo tiempo atrás. Aquí no llegó la revolución tecnológica de los tigres de Asia, no hay wi fi o cuesta encontrarlo, no hay negocios con plasma a toda hora prendido y de hecho… casi no hay calles de asfalto y apenas hay algunas rutas. Viajar a Laos es encontrarse con la historia del Sudeste Asiático. El tiempo parece que se detuvo en estas tierras. Los monjes transitan por las calles lentamente, llevando sus ofrendas, haciendo sus oraciones… Laos es un país con una devoción impresionante hacia Buda y esto se nota en cada esquina, en cada calle… vale la pena recorrer estas tierras!!!


Pingback: Memorias del sudeste asiático… « Viajando ando... (polviajero.com)·